Viernes, 18 de septiembre de 2009

Insurrección. “En 1959 un grupo madrileño que llevaba funcionando intermitentemente desde unos años antes, Los Estudiantes, entraba en el estudio para grabar su primer EP, en el que incluían, significativamente, una versión de La Bamba, de Ritchie Valens…”. Así, según el número de septiembre de la revista Rolling Stone, dio comienzo medio siglo de rock español, curiosamente iniciado por una versión.
¿Y qué tiene esto que ver con Insurrección?, pues bien, la mencionada revista en dicho número ha realizado una selección de los mejores elepés de la historia del rock español y resulta que en el número 1 figura el álbum Enemigos de lo ajeno del cual Insurrección es su segundo corte.

Un poco de historia. Enemigos de lo ajeno supuso para El último de la fila la dedicación plena a la música, pues hasta el momento Quimi Portet se buscaba la vida conduciendo una furgoneta. Para la grabación establecieron su base en un antiguo taller de torneros que el padre de Manolo García les ayudó a adecentar, y contaron con muy poco presupuesto: tenían que comer a base de bocadillos y cañas en un bar de menús al lado del improvisado estudio. No obstante la ilusión de empezar, similar a cuando uno se muda a su primer piso o casa y sólo tiene una cama, dos sillas, una mesa y una melita, así como el encontrarse Manolo y Quimi en la época de mayor actividad sentimental de un ser humano, suplieron la falta de medios y presupuesto: les salió un álbum redondo que capturó el instante en que el genio creativo de ambos se encontraba en su mejor momento. Según reconoce el propio Quimi, no hubieran hecho un disco mejor por tener más medios. Canciones como Soy un accidente, Los ángeles no tienen hélice, Las palabras son cansancio, o la propia Insurrección  lo demuestran.
La portada del álbum está diseñada a modo de rompecabezas, con una sección con un autorretrato pictórico de Manolo García, otra con una foto de Quimi Portet (en la que sale clavadito a mi primo Manolo), y un dibujo en blanco y negro de un personaje ficticio de aspecto de extraterrestre de película de serie B en el medio.
Insurrección surgió en el último momento, el último día de grabación. Parece ser que tenían 9 canciones y faltaba una para completar el elepé. Quimi sacó un riff de guitarra y a partir de él la compusieron. Manolo García hizo la letra en un par de horas y la grabaron a toda prisa pues el tiempo de grabación se agotaba aquella misma tarde:



A pesar de las circunstancias en que fue compuesta, y a su sencillez casi Naif, Insurrección resume en apenas dos minutos el genio musical de Quimi y las dotes líricas de Manolo, convirtiéndose practicamente en un himno generacional: ¿Quién no se arranca a seguir la letra cuando oye la pregunta retórica del comienzo?, "¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?..."

Versión. La única versión del tema es este dúo de Miguel Ríos con el propio Manolo García, recogida en el álbum "Miguel Rios Y Las Estrellas Del Rock Latino" de 2001:



En mi opinión, y parafraseando a Quimi portet, la versión no es mejor que la original por tener más medios y arreglos. No obstante es una gran versión.






Tags: El Último de la fila, Miguel Ríos, 50 años de rock español

Publicado por Acehigh @ 17:22
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por dulceophelia
Jueves, 24 de septiembre de 2009 | 0:21
Bien documentado y bien elegido. Te has ganado un beso